En exclusiva acercamos imágenes y unas breves impresiones enviadas por integrantes de la delegación argentina en Milán quienes están viviendo la fiesta del Encuentro Mundial de Familias.

El Encuentro Mundial de Familias genera la clase de situaciones que sólo la Iglesia puede crear: miles de agentes de pastoral familiar, de todos los rincones del planeta dedicados a reflexionar y enriquecerse en su tarea.

La Familia, el Trabajo y la Fiesta. Menudo tema.

Pero uno lee el programa de conferencias, talleres, mesas redondas… y nada parece haberse escapado a los organizadores.

Desde la profunda reflexión que encuentra en las escrituras la semilla de la que germinará el abordaje de las diferentes situaciones que el siglo XXI nos propone, hasta la discusión puntual y concreta de la interacción entre los medios modernos de comunicación y las redes sociales con los distintos miembros de la familia.

La estructura del Congreso está planteada en base a dos grandes conferencias matinales sobre diferentes temáticas (el día de la inauguración fueron «La familia entre el trabajo de creación y la fiesta de la salvación» y «La familia, el trabajo y la fiesta en el mundo contemporáneo») y a la tarde la posibilidad de elegir entre una variedad de charlas y talleres sobre diferentes problemáticas.

La presencia argentina, como es usual, se hace notar.

Además de numerosos obispos y sacerdotes, con Monseñor Pedro Laxague, el  Padre Gustavo Antico y el matrimonio como delegados «oficiales», laicos y agentes de pastoral de las más diversas regiones de nuestro país nos representan en cada una de las sesiones. Y todos nos preparamos para la misa de los argentinos, que se celebrará el sábado a las 12.30 en la Parroquia Santa María del Rosario (Vía Solari 22).

Así van transcurriendo rápidamente las horas, mientras vamos contando las que quedan para el ansiado encuentro con el Santo Padre.